Monday, May 20, 2013






































Soledad: Tristeza que le da a uno a veces (Iván Darío López. 10 años)

Saturday, May 18, 2013



Echo mucho de menos a mi compañera de aventuras.

Sunday, May 5, 2013

Saturday, April 13, 2013




"La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, (Et tous nos amours, sollozó Emmanuèle boca abajo), lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia (Je n’oublierai pas le temps des cérises, pataleó Emmanuèle en el suelo) se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato."

Tuesday, April 2, 2013






Cuando llega el buen tiempo y con él las fresias (mis flores preferidas) y tengo uno de esos días que me apetece salir un poco de todo pero sin irme demasiado lejos, vengo aquí. "Aquí" es una casa construida en Establiments en el año 1760, primera residencia de Chopin en su estancia en Mallorca, y que ahora mismo está abandonada. Bueno, quizá podríamos entrecomillar también abandonada, ya que la casa está en venta por dos millones y pico de euros y necesita reformar. El caso es que ahí no vive nadie. Una vez hace años la compró un señor suizo veté tú a saber para qué y ahí la tiene a la pobre, muerta del asco. Jamás podré pagarla, pero aún así considero esta casa mía desde el primer día que la conocí. Mía aunque no haya entrado en la vida.
Vuelvo a ella siempre que puedo, y paseo por el jardín y su terreno lleno de mandarinas y naranjas. Recojo las fresias antes de que se sequen cada mes de marzo, y doy una vuelta por sus patios desolados, arriba y abajo.
Muchas veces imagino que vivimos aquí y que salimos a respirar campo por las mañanas, que hacemos cenas bajo la pérgola llena de vid y que ponemos mesas preciosas con telas de hilo blanco y copas de Gordiola que guardamos en una alacena en la cocina, una cocina que por supuesto tiene chimenea.
Después oscurece y tenemos que volver a casa, esa que tan poco nos gusta y que queremos dejar pronto. Y ponemos las fresias en la mesa y seguimos imaginando.

El otro día llevé a Teo a presentarle la casa, jugó con las flores y se arrastró por el suelo. Cuando nos íbamos le dije al oído: "Niño dios, algún día Son Vent será nuestro"

Monday, March 25, 2013

Monday, March 18, 2013

Y con todos ustedes la cutre foto del espejo. Ocurre hasta en las mejores familias, no crean. De hecho es la manera más fiable para saber si vas hecha un fistro antes de salir de casa. No sé por qué, pero a través de la foto se ve mucho más claramente el nivel de cuadro que llevas encima

Wednesday, March 13, 2013

Pasarse el día bailando

Tuesday, March 12, 2013